Noche mágica entre sabanas

Suelo tener paseos de la mano de mis recuerdos, quizá demasiados diría yo, volar en el tiempo es realmente especial, pasear de la mano con tu memoria es algo realmente especial, reencontrarte con quien contribuyó a ser lo que eres y ya no está es realmente especial, especial y mágico pero se hace aún más mágico, cuando la magia de tu historia se convierte en tu sonrisa eterna. Dicen que para escribir tienes que haber leído lo suficiente, ese quizá no es mi caso, quizá no he leído lo suficiente pero si siento lo suficiente, siento lo suficiente para escribir lo que siento, para escribir lo que sueño y lo que una vez viví y no olvido por que amo lo suficiente para ello.

Esa noche mágica entre sabanas se llenó de dulzura con la melodía de un piano que invadía mi mente de vida, un susurro mental que me hablaba sin descanso, que me hacía oler aquellos paseos por el jardín de mi abuela recogiendo jazmines, ese olor me hizo saltar de la cama de sabanas blancas, como si ella estuviera allí, esperando para coger mi mano y de nuevo hacerme sentir una niña, hizo tan vivo el recuerdo aquella melodía que no pude quedarme quieta en la cama y no escribir lo que ahora lees, por que algo tan extraordinario como la magia de amar tiene que ser leído,oído, sabido, por que hacer que su legado de amor sea escuchado es ahora mi cometido, por que esas personas maravillosas que se hacen llamar abuelas, formaron parte de nuestras vidas por alguna razón y esa razón somos nosotros mismos.